¿QUE ES LO QUE MAS UTILIZAMOS PARA CONTAMINAR EL AGUA?

Esta contaminación tiene su origen en diversos factores:

– Agentes patógenos. Bacterias, virus y parásitos entran al agua provenientes de desechos orgánicos.

– Desechos que requieren oxígeno. Los desechos orgánicos pueden ser descompuestos por bacterias que usan oxígeno para biodegradarlos. Si hay poblaciones grandes de estas bacterias, pueden agotar el oxígeno del agua, matando las formas de vida acuáticas.

– Sustancias químicas inorgánicas. Ácidos, compuestos de metales tóxicos como el mercurio o el plomo envenenan el agua.

– Los nutrientes vegetales. Pueden ocasionar el crecimiento excesivo de plantas acuáticas que después mueren y se descomponen, agotando el oxígeno del agua y causando la muerte de las especies marinas (zona muerta).

– Sustancias químicas orgánicas. Petróleo, plástico, plaguicidas y detergentes que amenazan la vida.

– Sedimentos o materia suspendida. Partículas insolubles de suelo que enturbian el agua, y que son la mayor fuente de contaminación.

– Sustancias radiactivas. Pueden causar defectos congénitos y cáncer.

Todos los contaminantes contenidos en las aguas residuales, causarían serios problemas ambientales si se incorporasen directamente a un curso de agua no contaminado. Por ello es necesario que sean tratadas antes de su vertido, con el fin de rebajar lo más posible su carga contaminante, y que estén dentro de unos límites que se consideren adecuados.

El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI, ya que se espera que en el 2025 la demanda de este elemento tan necesario para la vida humana será un 56 % superior que el suministro.

La contaminación hídrica o la contaminación del agua es una modificación de esta, generalmente provocada por el ser humano, que la vuelve impropia o peligrosa para el consumo , la industria, la agricultura, la pesca y las actividades, así como para los animales.

Aunque la contaminacion de las aguas puede provenir de fuentes naturales, como la cenisa de un volcan la mayor parte de la contaminación actual proviene de actividades humanas.

El desarrollo y la industrialización suponen un mayor uso de agua, una gran generación de residuos, muchos de los cuales van a parar al agua y el uso de medios de transporte fluvial y marítimo que en muchas ocasiones, son causa de contaminación de las aguas por su petróleo o combustible. Las aguas superficiales son en general más vulnerables a la contaminación de origen antrópico que las aguas subterráneas, por su exposición directa a la actividad humana. Por otra parte, una fuente superficial puede restaurarse más rápidamente que una fuente subterránea a través de ciclos de escorrentía estacionales. Los efectos sobre la calidad serán distintos para lagos y embalses que para ríos, y diferentes para acuíferos de roca o arena y grava de arena.

La presencia de contaminación genera lo que se denominan “ecosistemas forzados”, es decir ecosistemas alterados por agentes externos, desviados de la situación de equilibrio previa obligados a modificar su funcionamiento para minimizar la tensión a la que se ven sometidos.