«CONTAMINACION ACUSTICA»

Para la mayoría de la población, la contaminación acústica tiende a ser considerada como un factor medioambiental ciertamente grande, ya que se trata de algo que incide de manera tanto principal como importante en la calidad de vida.

El término contaminación acústica hace referencia al ruido cuando éste se considera como un contaminante; esto es, cuando se convierte en un sonido molesto que puede llegar a producir problemas psicológicos bastante nocivos para una persona (depresión, ansiedad, estrés, insomnio).

A pesar de tratarse de uno de los tipos de contaminación menos tangibles, la contaminación acústica nos afecta de manera decisiva al desarrollo y bienestar tanto de los seres humanos como de los demás animales que la padecen. En términos generales, la mayoría de las personas considera que la contaminación acústica es el “ruido” que se genera por la actividad humana, pero la definición va más allá y sus implicaciones son muchas, comprender este tipo de contaminación y cómo nos afecta puede llegar a ser bastante más complejo.

En el siguiente artículo de EcologíaVerde te contamos qué es la contaminación acústica y cómo nos afecta a nuestra calidad de vida.

¿Qué es el ruido?

Se suele llamar ruido a todo sonido desagradable o no deseado para quien lo escucha, aunque esto siempre dependerá de la sensibilidad de cada persona. Sin embargo a partir de un cierto volumen todas las personas se sienten molestas moletas.

La contaminación acústica presenta unas características concretas que lo diferencian de otros contaminantes:

  • Es el contaminante más barato de producir y necesita muy poca energía para ser emitido.
  • Es complejo de medir y cuantificar.
  • No deja residuos, no tiene un efecto acumulativo en el medio, pero si puede tener un efecto acumulativo en sus efectos en el hombre.
  • Tiene un radio de acción mucho menor que otros contaminantes, es decir, se localiza en espacios muy concretos.
  • No se traslada a través de los sistemas naturales, como el aire contaminado movido por el viento, por ejemplo.
  • Se percibe sólo por un sentido: el oído, lo cual hace subestimar su efecto. Esto no sucede con el agua, por ejemplo, donde la contaminación se puede percibir por su aspecto, olor y sabor.

Actualmente la contaminación acústica es una de las mayores procupaciones en las áreas urbanas. De hecho, ha crecido desproporcionadamente en las últimas décadas y sólo en España se calcula que al menos 9 millones de personas soportan niveles medios de 65 decibelios, el límite aceptado por la OMS.

En el caso de Canarias, podemos afirmar que es junto con Andalucía, la Comunidad Valenciana y Baleares, una de las comunidades más ruidosas de España.